Clonar un SSD M.2 permite trasladar Windows y los archivos legibles a otra unidad, pero el destino normalmente se sobrescribe. Antes de pulsar Iniciar, identifica el modelo y la capacidad de ambos discos. Confirma que el nuevo SSD y su adaptador usan una interfaz compatible. Guarda aparte los datos que ya hubiera en el destino y una copia de los archivos imprescindibles del origen. Una clonación no repara un SSD que falla ni garantiza que reaparezcan archivos eliminados anteriormente.
Reconoce el origen y el destino antes de conectarlos
M.2 describe una forma física y una familia de conectores, no un único modo de comunicación. Algunos SSD M.2 utilizan SATA y otros PCIe/NVMe. Una ranura o una carcasa USB puede aceptar solo uno de ellos. Consulta el manual del ordenador y las especificaciones del SSD y del adaptador. No compres una carcasa solo porque el módulo parece encajar. La guía de instalación NVMe M.2 de Crucial muestra precauciones de montaje para hardware compatible.
Anota modelo y capacidad de cada unidad. El origen es el SSD antiguo que contiene Windows y tus datos. El destino es el nuevo y recibirá la escritura del programa. En Administración de discos puedes comparar sus particiones; en algunas utilidades del fabricante se ve además el modelo exacto. No te fíes únicamente de «Disco 0» o «Disco 1». Esos números pueden cambiar al añadir una carcasa externa o arrancar desde otro medio. Mantén una nota visible antes de abrir el asistente de clonación.
El espacio necesario incluye particiones ocultas a la vista habitual
Algunas herramientas aceptan un destino nominalmente menor si todas las particiones necesarias caben y permiten redimensionarlas. Otras exigen igual o mayor capacidad que el origen. No calcules solo los gigabytes de Documentos. El sistema puede incluir particiones de arranque, recuperación y datos independientes. Comprueba el esquema completo y las condiciones del programa seleccionado. Si no puedes demostrar que todo encaja, elige un SSD más grande en vez de improvisar una migración que podría quedar a medias.
Haz una copia que la clonación no pueda sobrescribir
Mientras los únicos ejemplares de tus fotos y proyectos sigan en el SSD original, el clon aún no es una copia de seguridad. Guarda los archivos irremplazables en una tercera unidad sana o en un respaldo en la nube que ya utilices. Abre unos cuantos directamente desde ese lugar. Comprueba un documento, una foto y un archivo grande. El mensaje «copia completada» no sustituye la prueba de lectura.
Revisa también la unidad nueva. Un SSD reutilizado puede contener trabajo que desaparecerá al usarlo como destino. Muévelo antes a otro soporte. Si Windows emplea BitLocker, conserva la clave de recuperación mediante el método oficial asociado a tu cuenta o registro seguro. Averigua cómo maneja el cifrado la herramienta de migración elegida. Una captura de Administración de discos ayuda a recordar el diseño anterior, pero no protege los datos por sí misma.
Si el SSD antiguo deja de detectarse, acumula errores de lectura o congela el ordenador cada vez que se accede a él, no repitas una clonación completa. Cada intento exige leer gran parte de la unidad. Para archivos importantes, una imagen especializada puede ser más prudente. Cambiar el destino no hace que el origen vuelva a estar sano. Detente y protege los datos que aún sean accesibles antes de intentar más operaciones.
Prepara la conexión según las ranuras disponibles
Dos ranuras internas o una carcasa compatible
Un equipo de sobremesa puede ofrecer dos ranuras M.2 apropiadas. En un portátil quizá necesites conectar temporalmente el nuevo SSD mediante una carcasa USB. Verifica si esa carcasa admite SATA o NVMe según corresponda. Comprueba que el destino aparece de forma estable. Si desaparece durante las pruebas, no está listo para recibir una copia. Evita inicializar o formatear una unidad no identificada solo porque aún no se muestre en el Explorador de archivos.
Una única ranura interna
Conecta el destino mediante un adaptador compatible, clona y apaga el ordenador antes de sustituir el SSD interno. Otra posibilidad documentada es crear una imagen en un tercer soporte y restaurarla después en el nuevo disco. Esta ruta añade un paso en el que debes reconocer de nuevo qué unidad se sobrescribirá. Si el equipo pertenece a una empresa, verifica sus normas para migrar sistemas cifrados y cambiar hardware.
Algunas herramientas de los fabricantes solo funcionan con determinadas marcas. Lee sus condiciones actuales. Una comparación de programas para clonar discos ayuda a revisar opciones, pero no reemplaza la comprobación con tu modelo. La regla central es elegir el Windows existente como origen y el reemplazo vacío como destino. Drecov no clona sistemas; solo puede ayudar en una rama aparte cuando faltan archivos locales.
⚠ Atención: instala Drecov en una unidad distinta de aquella en la que perdiste los datos para evitar sobrescribirlos.
Inicia la clonación tras revisar la dirección dos veces
Con el respaldo comprobado, abre una herramienta fiable y documentada para tu hardware. Identifica el origen por modelo, capacidad y particiones conocidas. Haz lo mismo con el destino. Lee literalmente el aviso de sobrescritura: los datos que hubiera en la unidad elegida pueden perderse. Si la interfaz solo muestra números y no puedes distinguir las unidades, cierra el programa. Conéctalas por separado para identificarlas o utiliza una aplicación que muestre detalles suficientes.
Una migración de Windows arrancable suele necesitar más que los archivos visibles en C:. Incluye las particiones de arranque y recuperación que indique el método documentado. Revisa la vista previa de cualquier cambio de tamaño. No aceptes que una partición se reduzca por debajo del espacio que realmente ocupa. Conecta el portátil a la corriente y evita la suspensión. Durante la copia, no hagas grandes descargas ni cambios importantes en los proyectos de origen.
Solo entonces comienza. Si aparecen errores de lectura, conserva el SSD antiguo y la copia externa. No insistas en el mismo proceso sin entender el fallo. Una notificación de «éxito» tampoco demuestra que el sistema funcione. Apaga correctamente el equipo y, para la primera prueba, deja el SSD antiguo desconectado si el diseño lo permite. Así sabrás si Windows depende todavía del arranque almacenado en él.
Verifica el nuevo arranque antes de retirar el antiguo
En el firmware o menú de inicio, confirma que Windows Boot Manager apunta a la unidad prevista. Ya dentro de Windows, abre Administración de discos y revisa el modelo del SSD, sus particiones y su capacidad. Abre archivos de varias carpetas y ejecuta aplicaciones importantes. Llegar al escritorio no prueba que una segunda partición con fotografías o un proyecto de trabajo se haya transferido.
Reinicia una vez más con el SSD viejo aún desconectado. Si el PC solo arranca cuando aquel está conectado, quizá algunos archivos de inicio se quedaron allí. Vuelve a conectarlo únicamente para investigar; no lo formatees. Mantén además el respaldo independiente. Si desapareció una partición de un disco reconocido, la recuperación de particiones es una búsqueda diferente, no una corrección automática del cargador de arranque.
Cuando faltan solo ciertos documentos, busca primero otro perfil de usuario, una unidad sin montar, archivos que solo estaban en la nube o una partición excluida. Compara la disposición de carpetas con la captura previa y con el SSD original. Evita nuevas escrituras sobre este último hasta saber cuál de las copias es la referencia completa. No lances un escaneo sobre el disco nuevo solo porque ahora tenga la letra C:.
Drecov tiene otro cometido si quedaron archivos atrás
Drecov recupera archivos en Windows desde un SSD estable cuando se eliminaron, quedó un volumen inaccesible o la migración omitió datos locales. Quick Scan, Deep Scan, filtros, vista previa y recuperación a otro lugar sano permiten revisar candidatos. La página de recuperación de unidades trata la búsqueda de archivos, no la copia de un Windows arrancable. Lost Partition Recovery sirve ante una partición desaparecida; tampoco reemplaza la clonación ni arregla componentes defectuosos. TRIM puede limitar los resultados tras el borrado en un SSD.
Busca en el SSD original
Deja de instalar o guardar cosas en el disco antiguo. Comprueba que se detecta siempre y no congela el sistema. Si es inestable, detén los escaneos de software y considera una imagen profesional. Para una fuente estable, prepara otra unidad sana para la salida. Consulta primero el respaldo verificado: recuperar desde una copia intacta suele ser más fácil que intentar localizar sectores borrados.
Paso 1: abre Drecov y elige el SSD original o la partición donde estaban los archivos. No selecciones automáticamente el nuevo clon porque ahora sea C:.

Paso 2: ejecuta Quick Scan. Busca la ruta anterior del perfil, las carpetas de trabajo y los tipos de documento necesarios. Si no aparecen y la fuente sigue estable, utiliza Deep Scan. Previsualiza varios archivos compatibles; una muestra no certifica todas las páginas ni los elementos insertados.

Paso 3: Restaura los resultados elegidos al segundo dispositivo sano, nunca al SSD antiguo. Si la salida no aparece donde esperabas, revisa Drecov Folder o Recovery Folder. Abre una selección de archivos y compárala con la copia de seguridad antes de formatear o reutilizar el origen. Este flujo protege datos perdidos; no vuelve arrancable un clon que carece de particiones de inicio.

Dudas antes de empezar
¿Se borra el SSD original durante una clonación?
Con la dirección correcta, se lee el origen y se escribe en el destino. El gran riesgo es invertirlos. Comprueba modelo, capacidad y particiones incluso si la pantalla parece sencilla.
¿Puedo pasar de M.2 SATA a M.2 NVMe?
Solo si ordenador, conexión y método de migración admiten el nuevo tipo. Compartir la forma M.2 no garantiza esa compatibilidad.
¿Por qué el nuevo SSD no aparece en el Explorador?
Un disco vacío puede no tener letra asignada. Revisa primero su detección y la interfaz. No inicialices una unidad que no has identificado con certeza.
¿Cuándo puedo borrar el disco viejo?
Después de varios arranques sin él y de abrir los archivos que realmente necesitas. Antes de reutilizarlo, conserva otro respaldo comprobado.
Conclusión
Para clonar un SSD M.2 sin borrar la unidad equivocada, identifica origen y destino, confirma las interfaces y guarda una copia independiente. Comprueba que Windows arranca solo desde el nuevo SSD y que tus archivos importantes se abren antes de alterar el antiguo. Si todavía faltan datos en una fuente estable, Drecov puede buscarlos y restaurarlos en otro dispositivo. No es la herramienta que clona ni repara un SSD físicamente inestable.
⚠ Atención: instala Drecov en una unidad distinta de aquella en la que perdiste los datos para evitar sobrescribirlos.








